Lanzarote es la tierra de los contrastes. La más oriental de las Islas Canarias destaca, además de por su temperatura media anual de 21ºC, por sus playas de agua cristalina arena blanca y por la aridez de su relieve. Navegar en Lanzarote no sólo hace al viajero partícipe de sus encantos, sino que también le deja explorar parajes mucho más aislados, valga la redundancia, como la isla de La Graciosa, situada justo a tan solo 1,2 kilómetros del norte de Lanzarote.

Playa-de-Papagayo

El clima subtropical del que goza todo el archipiélago canario hace que la temporada de navegación en Lanzarote no conozca límites. Aunque sí es cierto que la temporada alta se sitúa desde el mes de noviembre hasta el de marzo, Lanzarote es apta para navegantes durante el resto del año también. La temperatura del Océano Atlántico que baña sus costas no baja de los 19ºC en invierno, lo que convierte a la isla conejera en un lugar perfecto para realizar cualquier tipo de actividad acuática.

 

Meca de la preparación deportivaMuchos expertos de la náutica consideran que la isla de Lanzarote es perfecta para navegar. Esto se debe a que, durante el invierno, nunca falta viento. Además, para aquellos que dedican su vida profesional a la navegación, Lanzarote ofrece, en parte gracias a sus condiciones climáticas y geográficas, un ambiente idóneo para practicar deportes y entrenar sobre tierra firme. Ciclistas y atletas,  además de tripulantes, son otros que también puede verse beneficiados por las suaves temperaturas isleñas.

Para los amantes de la vela, los vientos predominantes en verano (marzo – octubre) llegan principalmente del norte y son más prominentes en esa parte de la isla. Estos vientos son bastante impredecibles. Durante el invierno y, especialmente cuando hay tormentas, por el contrario, los vientos suelen venir desde el sur. Estos dificultan la navegación en ocasiones, de modo que suele recomendársele a los más novatos que, durante esta época del año, permanezcan en la parte norte de la isla. Una precavida decisión que los ayudará a resguardarse de la influencia de estos vientos.

La variación de las mareas en Lanzarote es de alrededor 2 metros. Los mayores picos en esta isla se duelen dar en primavera y otoño. La corriente de la superficie general de la zona se llama la corriente de Canarias. Esta popular corriente se ve alentada siempre por un viento que procede del oeste. Este viento es amplio y lento, por lo que no suele causar ningún inconveniente para la navegación en la isla.